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Tigrina entre la vegetación de las yungas

Tigrina

El felino manchado más escaso de las Yungas argentinas, restringido a los bosques subtropicales de Jujuy y Salta.

© Anne-Marie Kalus

Ficha del Tigrina (Leopardus tigrinus)

silueta de Tigrina

Peso

2–3 kg

Alzada

20 a 30 cm

Cuerpo

38–59 cm

Cola

20–42 cm

Estado de conservación

IUCN

VU Vulnerable

Argentina

VU Vulnerable

Dieta

Roedores, aves, lagartijas, ranas e invertebrados

Hábitat

Selva pedemontana y bosque montano de las Yungas

Hábitos

Terrestre

Actividad

Nocturno / Crepuscular

Tiempo generacional

5 años

Otros nombres

tilcayo, gato tigre menor, oncilla, gato tigre del norte

Tamaño y apariencia

El Tigrina es uno de los felinos más pequeños de Argentina, con un peso de entre 2 y 3 kg. Su cuerpo compacto y su cola relativamente larga le otorgan gran agilidad tanto en el suelo como en la vegetación.

Su pelaje presenta un fondo ocre amarillento con manchas negras de forma variable, dispuestas en rosetas abiertas o manchas simples sobre el cuerpo y las extremidades. La cola muestra anillos oscuros bien definidos. En algunas poblaciones se registran individuos melánicos.

Es morfológicamente muy similar al Tirica (Leopardus guttulus) , del que fue separado taxonómicamente en 2013 mediante análisis moleculares. En la práctica, la distribución geográfica —las Yungas del noroeste para L. tigrinus y Misiones para L. guttulus— es el criterio más útil para diferenciarlos en Argentina.

Tigrina mostrando su pelaje ocre con manchas negras
© Richard Eric Stubing

Comportamiento

El Tigrina lleva una vida solitaria y sus hábitos son principalmente nocturnos y crepusculares. Es una especie terrestre con capacidad de trepar cuando las circunstancias lo requieren.

Se alimenta de presas pequeñas: roedores, aves, lagartijas, ranas e invertebrados. Su dieta variada refleja un comportamiento oportunista adaptado a los recursos disponibles en cada ambiente.

Se ha observado que sus densidades pueden ser mayores donde el ocelote (Leopardus pardalis) es escaso o está ausente.

Los datos reproductivos provienen en gran parte de individuos en cautividad. La gestación dura entre 55 y 76 días, sin estacionalidad marcada y las camadas son de una cría, raramente dos o tres.

Tigrina desplazándose sigilosamente
© Geoff Gallice

Hábitat y distribución

En Argentina, el Tigrina es exclusivo de la ecorregión de las Yungas. Su presencia está confirmada en las provincias de Jujuy y Salta, ocupando los pisos de selva pedemontana, selva montana y bosque montano entre los 600 y los 2.500 metros sobre el nivel del mar. No existen registros confirmados en Tucumán ni en Catamarca.

La selva pedemontana, que concentraba gran parte de su hábitat potencial, fue transformada en un 90 % por la agricultura intensiva; se estima que el hábitat potencial total de la especie se redujo un 48 %. El área de ocupación actual es muy reducida —menos de 500 km²—, y es el felino menos frecuentemente registrado en los relevamientos de la región.

Se lo encuentra tanto dentro como fuera de áreas protegidas, con registros ocasionales en bordes de bosque y ambientes ribereños, aunque estos entornos son considerados subóptimos o de tránsito. No existen registros en cultivos ni en áreas de uso antrópico intensivo.

El Tigrina se encuentra protegido dentro de los parques nacionales Baritú (Salta), Calilegua (Jujuy), es altamente probable que esté presente en el PN El Rey (Salta) y en diversas áreas protegidas nacionales, provinciales, municipales y privadas.

Situación

El Tigrina está categorizado como Vulnerable (VU) tanto a nivel nacional (SAREM 2019, criterio A2c) como a nivel global (UICN 2016). En evaluaciones nacionales previas fue considerado Amenazado.

Se estima que la población argentina se redujo un 30 % en las últimas tres generaciones —aproximadamente 15 años— a causa de la pérdida, degradación y fragmentación del hábitat. La especie muestra una tendencia poblacional decreciente, aunque no existen programas de monitoreo específicos en el noroeste argentino.

A nivel legal, está protegida por la Ley Nacional de Fauna Nº 22.421/81 y se encuentra en el Apéndice I de CITES. Sin embargo, no existen planes de acción ni proyectos de conservación o manejo específicos para la especie en Argentina.

Tigrina fotografiada en las Yungas
© Bruno Franca

Principales amenazas para la conservación de la especie

  • Pérdida de hábitat

    La deforestación de la selva pedemontana para agricultura intensiva es la principal amenaza. Se estima que el 90 % de ese piso altitudinal fue transformado.

  • Degradación y fragmentación

    La ganadería extensiva, la extracción forestal selectiva y la construcción de rutas y canales fragmentan y deterioran el bosque remanente.

  • Caza ilegal

    La especie es cazada por represalia ante la depredación de aves de corral y, en menor medida, por comercio ilegal de pieles y mascotas.

  • Depredación por perros

    La presencia de perros domésticos en zonas rurales genera mortalidad directa.